El mundo reproductivo no puede seguir sosteniéndose en el trabajo no remunerado de las madres

La maternidad es una de las tareas esenciales de la reproducción social, y como tal, es un asunto público y político que debe recibir atención del Estado, garantizando una maternidad libre, ya que conlleva un riesgo social que afecta la salud, la vida, la capacidad laboral, entre otros.

Durante la presentación, Lourdes Jiménez Brito, investigadora de la CISS y autora del cuaderno “Maternidad y Seguridad Social” señaló que la maternidad significa altos costos para las mujeres, incluso, se sufre de penalidades laborales, pues algunas madres no pueden regresar a sus trabajos.

En su intervención, indicó que las tareas de cuidado y crianza han recaído histórica y culturalmente en manos de las mujeres, lo cual ha llevado a que ellas sostengan con su trabajo no remunerado el mundo reproductivo, lo que las sitúa en clara desventaja respecto a los hombres.

“Por ello, la CISS propone un nuevo modelo institucional de maternidad a partir de la dignidad, la libertad y la igualdad. De entrada, se promueve una deconstrucción de los roles de género en el cuidado y la crianza de los niños y niñas. Se trata de una política pública familiar con enfoque de género y de derechos, que protege a las mujeres del riesgo social de la maternidad y las compensa con medidas efectivas por los costos diferenciales que asumen al momento de ser madres.

“El mundo reproductivo no puede seguir sosteniéndose injusta e indignamente en el trabajo no remunerado de las madres. La corresponsabilidad y la igualdad suponen amplios beneficios para las mujeres, las familias, la sociedad y la economía. Por eso es hora de redefinir un nuevo enfoque político y social acerca de la maternidad y su importancia”, explicó.

La doctora en Filosofía con especialidad en Filosofía Política y actual Coordinadora Académica de la maestría en Sociología Política del Instituto Mora, Itzel Mayans Hermida, señaló que las políticas de maternidad deben conservarse, tales como licencias de maternidad y demás, sin embargo, la implementación de otro tipo de políticas públicas que benefician a los varones, no debe ir en detrimento de las mujeres.

“Los roles sociales tradicionales han sido opresivos para hombres y mujeres, dejando de lado los intereses que se pueden desarrollar; en este contexto, el enfoque de derechos es pertinente pues la maternidad es importante para el tejido social. Las labores de cuidados deben ser suficientemente remuneradas, pues todos se benefician de ello, pero se asume que al ser realizadas por personas cercanas o los propios padres, no deben ser pagada”, aseguró.

Compartir ahora