La iniciativa de reformal pensional no resuelve problemas de fondo

“La propuesta de reforma al ley del SAR presentada en días pasados, no es una reforma profunda al sistema de pensiones del país, sino una propuesta que aspira a resolver una crisis social y política de los próximos años. Se trata de una iniciativa que proviene de la Asociación Mexicana de Afores, del Consejo Coordinador Empresarial, y que fue adoptada por la Presidencia, con un contenido claramente propagandístico y engañoso en varias de las supuestas ventajas, pues no hay certeza de que sucedan. Pero lo más importante, es que no pone en centro el bienestar y el futuro de las personas trabajadoras”.

Así lo aseguró el Secretario General de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), Gibrán Ramírez Reyes, durante su participación en el Foro virtual “Análisis a la Ley de SAR”, que presentó el pasado 22 de julio la Secretaría de Hacienda, organizado por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el Frente Amplio Social Unitario (FASU) y el Encuentro Nacional de Dirigentes (ENADI). 

En su intervención, Ramírez Reyes explicó que la propuesta pretende mantener el sistema Afore con ajustes y señaló que, en lo que respecta a la reducción del tiempo de cotización que supuestamente pasaría de mil 250 a 750 semanas, esa disminución sería solo al inicio, y sucedería hasta en 2 años, además de que gradualmente volverán a aumentar a 1000 (mil). Se vendió la idea de que los patrones aportarán más para todos y todas, y que la tasas de contribución de las personas empleadoras sería de 13.87%. Sin embargo, este porcentaje sólo va para los trabajadores de mayores ingresos. De ese tope, disminuye hasta 5.515% como aportación para los trabajadores de menores ingresos.

Otras de las supuestas ventajas de la reforma es reducir las comisiones cobradas por las Afores, con base en estándares internacionales. El problema es que no existen tales estándares, además, de que flexibiliza el régimen de inversión de las Afores, lo cual pone en riesgo los ahorros de los trabajadores ante inversiones fallidas con instrumentos de mercados financieros internacionales de elevada volatilidad.

“La reforma presentada no resuelve los problemas del sistema de pensiones en su conjunto: cobertura, fragmentación, potencial quebranto de universidades públicas, entidades federativas y gobiernos municipales por su elevado pasivo contingente, pérdida de derechos, brecha de género, entre otros. Lo más relevante es que se asume la posibilidad de trasladar el aumento de los costos en las aportaciones de los empleadores, mediante modificaciones a los contratos de los personas trabajadoras, precarizando así los salarios y afectando la capacidad adquisitiva de la población”, aseguró el Secretario General de la CISS.

Gibrán Ramírez expuso que la propuesta de la CISS, presentada en meses pasados, propone una reforma integral al sistema de pensiones, que atiende desde el primer momento las mayores problemáticas: alto incumplimiento de condiciones de adquisición (específicamente el tiempo de cotización) e insuficiencia de beneficios; establece las bases para resolver paulatinamente la fragmentación del sistema y su consecuente pérdida de derechos; las cargas fiscales insostenibles para el gobierno y la baja cobertura; fortalece varios pilares, pues el monto de pensión al retiro puede tener hasta 4 componentes, lo cual puede beneficiar a las personas trabajadoras formales e informales, no limitándose solamente a un piso universal y una cantidad mínima garantizada; promueve la participación de actores públicos especializados en la materia y ofrece mantener la participación de administradores privados; eleva los montos de pensión, permitiendo que las personas cuenten en la última etapa de su vida con recursos suficientes para mantener un nivel de vida adecuado, según estándares internacionales y convenios ratificados por México.

Además, garantiza al menos dos cantidades para definir la pensión de las personas en el momento del retiro: la pensión universal para personas adultas mayores (un salario mínimo en el Pilar I) y una pensión mínima de dos salarios mínimos en el Pilar II; promueve incentivos para la creación y mantenimiento de planes de pensiones establecidos por los empleadores; reduce las brechas de género al establecer beneficios que reconozcan la situación de las mujeres en el mercado laboral mexicano, así como su participación en trabajos de cuidado que pueden afectar su densidad de cotización; reduce el tiempo mínimo de cotización y lo mantiene fijo; incentiva la permanencia en el mercado laboral, al dar la posibilidad de elevar el monto de pensión por más años trabajados o retirarse después de los 60 años de edad y, finalmente, propone un incremento en cuotas y aportaciones de forma gradual en un periodo de 10 años, manteniendo las mismas proporciones de cotización actuales.

“La CISS sí pone en el centro el bienestar y el futuro de las personas trabajadoras y busca su participación en el proceso de reforma. Por eso, es una mala señal que la cabeza del debate sean los empleadores, ya que se trata de los derechos de los trabajadores, no de un nicho de negocio. El debate legislativo será muy útil para que se logre contar con una reforma que sí resuelva a corto y largo plazo, el sistema de pensiones del país”, finalizó.

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