México no puede esperar a la mitad del sexenio para un cambio estructural en materia pensional

La CISS participó activamente en las actividades de la Semana de la Seguridad Social

Durante la Semana de la Seguridad Social, organizada por la Secretaría de Trabajo y de Previsión Social y por el Senado de México, expertos de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social participaron activamente con posturas relacionadas con el bienestar y la seguridad social, así como con la reforma propuesta desde el Ejecutivo.  

El secretario General de la CISS, Gibrán Ramírez Reyes, participó en el evento inaugural de la Secretaría de Trabajo, liderado por su titular, Luisa Alcalde. “La seguridad social, a diferencia de la protección social, es un derecho humano reconocido por la Declaración Universal, que no debe depender de la formalidad del empleo. Debería ser tan absurdo que el ejercicio de ese derecho dependiera de la condición laboral”, dijo Ramírez Reyes en la apertura.  

Además, señaló que la seguridad social significa protección contra riesgos sociales, que son también socialmente construidos. “Quienes nacen más pobres están condenados, de entrada, a sufrir mucho más las dificultades, a que todo les cueste el doble. Una enfermedad puede ser devastadora, un accidente también”.

José Antonio Hernández, Coordinador General de la CISS, participó del cierre de esta semana, y se refirió a las nuevas formas de empleo. “Las formas atípicas de empleo se traslapan con la informalidad y la precariedad, aunque no debería ser así. Esto depende de la correcta regulación estatal en la que estas formas de empleo no supongan una precariedad aún más extendida. El futuro del trabajo es hoy; las personas que trabajan en plataformas digitales, al igual que los manufactureros medievales, no cuentan con protección del empleo, prestaciones o esquemas de seguridad social·, dijo. 

Hernández aseguró que el Estado debe dejar de entender el futuro del empleo a partir de la premisa falsa de que el empleo formal es el destino hacia el cual se dirigen todos los trabajos.“La clase política debe tener la voluntad de asumir los costos de la regulación, eliminando el empleo formal como única puerta de acceso a la seguridad social”, concluyó.

Por su parte, en el Foro de Inteligencia Artificial y Seguridad Social organizado por la Comisión de Seguridad Social del Senado, Roberto Castillo, Jefe de Proyectos de la CISS, enfatizó que “los principales retos de la automatización son políticos, no tecnológicos, y que, aunque para el empleo, la automatización implica nuevos retos, la mayoría son la agudización de problemas pasados: tercerización, precarización laboral, salarios decrecientes y falta de protección estatal”.

Castillo mencionó algunas de las medidas a considerar dentro de los retos de la automatización, tales como: rectoría del Estado de las políticas de seguridad social; reforma fiscal progresiva; desvincular la seguridad social de la condición laboral; analizar esquemas como Renta Básica Universal; e impuestos a los robots.

En la misma Comisión, el asesor económico, Tonatiuh Martínez, recalcó que “en México no existen sistemas de pensiones, sino un mercado de ahorro forzoso, donde los recursos son utilizados a discreción por algunos administradores”.

Un Estado que busca el bienestar de sus habitantes debe entender que la pensión es parte de la seguridad social y que esta es un derecho humano. Cualquier reforma –como la propuesta actualmente- que dé continuidad al sistema actual, no es una reforma en sí, defendió Martínez en el Foro Diagnóstico y desafíos del Sistema Pensionario en México, hacia una propuesta urgente y viable de reforma.

“México no puede esperar a la mitad del sexenio para hacer un cambio estructural. Desde la CISS, se habilitarán mesas de discusión y análisis técnico”, concluyó Martínez.

 

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